¿Qué papel juega el hombre en la providencia divina?
La consumación de la Creación a través de la providencia no sucede sin nuestra intervención. Dios nos invita a colaborar en la perfección de la Creación. [307- 308]
El hombre puede rechazar la voluntad de Dios. Pero es mejor convertirse en un instrumento del amor divino. La Madre Teresa se esforzó toda su vida por pensar así: <<Soy únicamente un pequeño lápiz en la mano de nuestro Señor. Él puede escribir o dibujar lo que quiera y donde quiera. Si lo escrito o un dibujo es bueno, no valoramos el lápiz o el material empleado>>. Si Dios actúa también con nosotros y a través nuestro, no debemos confundir nunca nuestros propios pensamientos, planes y actos con la acción de Dios. Dios no necesita nuestro trabajo como si a Dios le faltara algo sin él.
“Lo que no estaba en mi plan, estaba en el plan de Dios. Y cada vez que me sucede algo así, tanto más viva se convierte dentro de mí la convicción de que –visto desde Dios—no existe la casualidad.”
Santa Edith Stein.










